Criosho no nació para seguir caminos ya hechos.
Nació entre guitarras, bombos y paisajes del norte argentino, pero con la mirada puesta mucho más lejos: en nuevas formas de sentir, interpretar y expandir el folklore.
Lo que hacemos no busca copiar el pasado.
Busca dialogar con él.
Por eso en Criosho conviven:
el fuego de la tierra,
la identidad criolla,
la exploración sonora,
la estética cinematográfica
y una visión que cruza fronteras.
Bambalinas existe para abrir esa puerta.
Acá no solo vas a encontrar canciones.
Vas a entrar en el universo detrás de ellas:
las ideas,
las grabaciones,
los procesos creativos,
los errores,
las búsquedas,
las obsesiones,
y todo aquello que normalmente queda fuera de cámara.
Porque detrás de cada proyecto hay algo más profundo:
una historia intentando convertirse en sonido.